ALMOST READY... creo...

Se cumplieron 36 semanas de tener a mi hija en mi vientre, 36 semanas en las que he estado llena de diferentes emociones, desde bajadas hasta subidas, la verdad no sabría como describir el cómo me siento; al principio leí tanto, era una enciclopedia andante sobre cuidados, riesgos, enfermedades y todo lo que le pudiera afectar o no afectar a mi hija, después, me llegó la época en la que buscaba las cosas necesarias para su cuidado, desde los muebles hasta accesorios que la verdad no sabía que existían, pero gracias a las lecturas descubrí que hay muchas cosas súper innecesarias jaja, pero ahorita, a pocas semanas de conocer a mi hija, me llegó el peor sentimiento, el sentimiento que combina el miedo con la incertidumbre, con sentimientos, no negativos pero que me hacen sentir mala futura madre, o incluso egoísta. Esta es la primera vez que escribo al respecto, porque para empezar estuve esperando a hacer todo el cambio de mi blog, a lo que ahora soy y seré, pero que sin embargo, no me siento lista aún... Hoy siento como si una parte de mi, muere, si una parte de mi, desaparece y evoluciona, o se convierte, en alguien nuevo, en mi hija, que nace y viene de mi.


Hoy entiendo un poco más las metáforas usadas en algunas series, como American Horror Story (jaja ya sé que no es buena referencia, o por lo menos no es la más maternal) pero entiendo por qué dicen que cuando nace una suprema, la antigua suprema se debilita, porque no necesariamente es que se debilite, o se quede sin poderes, si no que ahora todo su poder es para cuidar y ver por alguien más, los poderes que yo tengo, ahora trataré de pasarlos a mi hija, ya no veré solo por mi, veré por las 2 y ya no estaré solo yo, estaremos las 2.

Creo que la maternidad es algo que está sumamente romantizado, creo que todos tienen la idea de que alguien que está por ser madre debe estar llena de alegría, cansada pero no lo suficiente porque todavía no nace el bebé y no hay excusas para estar cansada antes, debe de andar siempre arreglada, debe estar siempre sonriendo, prácticamente nunca vestir de negro porque ¿cómo puedes estar embarazada y vestirte de negro? ¿es luto?, ¿cómo puedes llorar si vas a ser mamá? ¿cómo puedes estar sin ganas de hacer algo?, obviamente jamás puedes mencionar que tienes ganas de ir a algún evento después de aliviarte porque todos te contestarán lo mismo, ya no tendrás tiempo, ya no podrás dormir, ya no vas a tener tiempo para ti, y vas a tener que estar maquillada porque si no te arreglas tú, ya eres una fodonga, o tienes depresión, y sí, creo que lo único cierto de todo es que sí existe la depresión en las embarazadas, no sé en sí qué esperan todos a nuestro alrededor si todo lo que tratan de hacer es causarnos miedo, sus palabras siempre son para causar miedo, para quitar emoción, y creo que son gran causante de que muchas mamás nos sintamos así...

Me gustaría que así como tienen romantizada la maternidad, normalizaran los sentimientos tristes, la incertidumbre, las ganas de a veces, no levantarse, de no maquillarse, de llorar, de dormir por días, de poder vestirse del color que sea, de sentirse como ellas quieran, sin tener que rendir una explicación del por qué hacen lo que hacen o sienten lo que sienten.

La presión en las embarazadas es muchísima, y yo jamás lo había visto, jamás había visto cómo pueden afectar las palabras, incluso sin ser malintencionadas...

Si bien hoy, a mis 36 semanas con 2 días no me siento muy lista porque desconozco todo lo que es ser madre, sé que estaré bien y que daré todo de mi para que mi hija sea, siempre, muy feliz, incluso aunque estoy desempleada jaja, trataré de que no le falte nada y si es posible, hacer de esto un trabajo como siempre he querido para poder estar todo el tiempo posible con ella.

Aunque no lo parezca, sí, la maternidad tiene momentos hermosos, pero para uno como futura madre, todo le preocupa, todo le asusta y eso es lo que debería de ser también considerado, el embarazo es muy bonito, es muy pesado, es muchísimas cosas pero sobre todo es muchas emociones, no podría describirla solo con una emoción. Hoy me siento positiva, con muchas ganas de conocerla, mucho miedo a su vez, y mucha nostalgia hacia mí, por la etapa que estoy por vivir, por todo lo que no conozco y que me tocará conocer, y por todo lo que me falta por sentir.

Espero que mi hija, Sabina, sepa desde mi vientre, que la amo, y que sin conocerla, sin tenerla en brazos, ya es lo que más quiero, lo que más espero y lo que más cuido.

Hoy te espero Sabina, con mucho miedo, pero con todo mi corazón.

0 comentários