NO SÉ CÓMO TITULARLO

Hay muchos días en los que me despierto con mucha energía, sin sentir tantas preocupaciones y con muchas ganas de hacer cosas, por más insignificantes que sean. Hoy no es uno de esos días.

No es como que tenga la solución a lo que siento, pero escribo por si a alguien más le pasa y a mi me sirve de desahogo. Para empezar, tendría que contar que mi vida dio un giro muy grande cuando me quedé sin empleo hace un año. Tenía un empleo de 5 años de antigüedad, entré a mis 18 años y me sentía muy feliz de estar logrando lo que me proponía; era un trabajo donde estaba 100% segura de que lo que hacía, lo hacía bien; no había alguien que supiera hacer mejor mi trabajo que yo y eso me hacía sentir muy bien, y pues, la verdad, ¿a quién no?.

Ilustración tomada de Totum.
El parecido a mi es meramente una casualidad
Aunque no me acuerdo de eso todos los días, lo tengo muy presente, más cuando en mi trabajo actual, que es de diseñadora, hay problemas como que por ejemplo los clientes no se dan cuenta de que piden cosas que implican un desarrollo, un proceso creativo que no siempre es rápido, al menos no cuando quieres que algo salga bien.
Me encantaría que los clientes fueran organizados, yo creo que con una buena organización sus negocios tendrían muchísimo éxito, sobre todo en promociones.

Todos los días agradezco que puedo cuidar a mi hija y puedo estar con ella en todo su crecimiento, pero claro que me llegan otras culpas. Me llega la nostalgia de mi trabajo, que para empezar perdí por el gobierno perrón de nuestro presidente. Que al final siempre me digo que todo pasa por algo y sé que llegará algo muy bueno a mi, y hasta puedo presentir aproximadamente el momento en el que va a llegar, sin embargo estas fechas me llenan de incertidumbre, de desesperación pero sobre todo de presión. Presión de que no puedo aventarme a comprar ciertas cosas porque no tengo un trabajo 100% seguro, presión de como veo que todos los demás están en su momento, o al menos así lo veo en redes sociales. Y me da nostalgia saber que mi momento lo estuve viviendo en mis anteriores 5 años, donde hasta donde yo veo, hice todo lo que me propuse, pero lo hice muy rápido y ahora me siento en un stand by del que quisiera salir pero a la vez no porque quiero seguir cuidando a mi hija.

Me gustaría encontrar algo que me apasionara tanto como el cuidado de mi hija, porque así sabría que quiero continuar por ese camino, pero sin embargo, si de algo he batallado siempre, es de encontrar algo que me guste más que nada. Hasta ahorita la maternidad me ha encantado, con sus subidas y bajadas, pero me encanta saber que todo lo que mi hija logra es por lo que logramos en equipo las dos y ver que todo lo que me esfuerzo sí rinde frutos.

Espero que este próximo año pueda encontrar lo que busco.

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