EL ÚLTIMO DÍA.


mi lugar favorito, mi escritorio

Hace exactamente una semana que fue mi último viernes de paga, y hoy, es mi primer quincena sin paga también... Se cerró uno de los más importantes ciclos que he tenido el gusto de vivir. 
Habían pasado ya 5 años con 7 meses de ser parte de lo que fue mi primer gran trabajo, y hoy, llegó a su fin. 
No me gustaría entrar en detalles del por qué llegó a su fin, sin embargo debo decir que terminó su ciclo la empresa, no yo jaja.
Aún recuerdo el día que llegué, tenia 19 años recién cumplidos, había trabajado como cajera, en una boutique de encargada, haciendo manualidades para novios de amigas, y un día, entre que no sabía que estudiar y no sabía que hacer, llegué ahí por casualidades del destino, recuerdo que, como siempre, era la que se veía más pequeña de todas, pensaban que no había cumplido los 18 si quiera, recuerdo que era un trabajo de capturista, y yo, que de chiquita había querido ser cajera de Walmart, estaba encantada con la idea de escribir y escribir en un teclado; llegué, me presente y me quedé ahí hasta hoy.
Es impresionante todo lo que ha pasado por mi cabeza desde que firmé mi finiquito laboral, desde todas las personas que conocí, hasta todo lo que viví ahí, conocí gente de muchos estados, de muchos pueblos, de diferentes religiones y costumbres, porque cabe mencionar que fui la única que estuvo ahí desde la primer Semana de funcionamiento hasta hoy, o sea yo fui la más vieja trabajadora de ahí, realmente era una leyenda jajaja, porque todos decían que era “la que escribía súper rapido” (sí, es correcto), las de recursos humanos me apodaban Súper Daria (porque decían que me parecía a la de la serie) vi varios jefes pasar, vi muchísimas cabezas irse, vi mucha comida y recuerdo muchos olores feos del microondas, vi muchos vigilantes también, vi muchos desayunos que entraban de contrabando en horas de trabajo, así como también muchos (me incluyo) comiendo en horas de trabajo jajaja, recuerdo una vez que se fue el agua, imagínense el olor de toda la oficina gracias a los baños... como olvidar las amistades que hice ahí, y que aún las tengo y hoy son parte de mi y de quien soy; jajaj y como olvidar que entré a trabajar teniendo un novio y salí teniendo otro y ya una hija (¡la más hermosa!).
Claro que todo trabajo tiene sus desventajas y si no ¿por qué se llamaría trabajo? Como olvidar aquellos días en que no teníamos hora de salida, en que teníamos que ir los domingos todo el día, en que una que fue nuestra jefa nos explotaba y nos maltrataba psicológicamente jaja o en que un compañero decía que veía gente muerta y nos asustaba cuando todos estábamos trabajando 🙄.
Definitivamente sí estaba enamorada de mi trabajo, me encantaba corregir ortografía, corregir números, crear bases de datos gigantísimas, capturar y capturar números y letras, datos, datos y más datos, revisar el trabajo de los demás y entregar algo limpio y correcto. Aaaaay mi trabajo! No saben cuánto me pesa, no puedo describir lo que siento pero mi mamá me dijo que es como un divorcio y si, no he vivido un divorcio gracias a dios, pero siento como si terminé con alguien, como si dejé a alguien que me hacía exageradamente feliz.

Gracias a ese, mi primer gran empleo, me compré mi primer carro en mi cumpleaños 21, estudié dos carreras al mismo tiempo, me di muchísimos lujos, asistí a los festivales y conciertos que quise, choqué dos veces y pagué los golpes jajaja, tuve a mi hija en hospital privado y en un parto humanizado tal y como yo quise, me compré lentes nuevos varias veces, comí muchísimos antojos, ayudé a mis papás en los gastos de la casa o en lo que se les atoraba, les di a mis perros alimento que merecían (perdónenme si ahorita les compro uno más barato 😞); es infinito todo lo que significó para mi mi primer trabajo, y hoy escribo esto como medio para despedirlo, para despedirme de él y cerrar ese ciclo que hoy me tiene tan triste y decaída, sabiendo que vendrá ahora algo mejor y que voy a disfrutar de igual forma y me traerá cosas mejores siempre.

Hoy, hace una semana, después de firmar, llegué y decidí cambiar todo en mi cuarto, cambié las sábanas, le cambié la ropa a la boli, empecé a barrer y barrí hasta el pasillo de la casa, decidí sacar todo como mi forma de empezar un nuevo ciclo, desconocido para mi en estos momentos, pero nuevo, y mejor. 

Hoy me siento muy triste, supongo que así es la fase del duelo laboral, me pongo a pensar en lo mucho que extrañaré a todos y cada uno de mis compañeros y me pongo peor, y ni se diga de lo mucho que extrañaré mi sueldo jaja, pero creo que esto es un proceso del que nadie habla y tal vez yo no estoy hablando en sí sobre el proceso pero es la única manera que tengo de sacar como me siento y de no sentir tanto miedo y tanta tristeza por algo que hoy se acabó.

Me despido de mi trabajo, que tanto disfruté y que tanto me dejó, esperando encontrar uno mejor en el momento más adecuado, sé que vienen cosas mejores y sé que todo saldrá bien para mi. 
Mi casa por casi 6 años hoy se fue y con ella se van miles de historias y recuerdos que siempre llevaré en mi mente y en mi corazón, si es que mi #mombrain no los desaparece. 


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